Hay una premisa básica biológica conocida por todas las corrientes bio, pertenecer al grupo es igualar a sobrevivir y no pertenecer es igual a morir. Por supuesto, que este mandato biológico es meramente arcaico, esto significa que está arraigado en lo más profundo del tallo cerebral. Aquellos animales que se separan de la manada, especialmente los mamíferos, aves y peces, corren más riesgo de ser devorados por un depredador, de no encontrar el río, de perderse en el desierto. Este mandato biológico aún opera en los humanos, y es muy importante comprenderlo, para poner luz en algunos asuntos básicos de la humanidad, que esta misma desconoce. Es totalmente inconciente.
POR ESO TODOS PENSAMOS IGUAL (O MORIMOS)
Para el humano, que está dotado de capacidad intelectual, pensar diferente a la manada es igual a separarse de ella, por lo tanto, en el fondo del tallo cerebral, pensar diferente, opinar diferente, vestirse diferente, comer diferente, es igual a morir. Aquí aparecen, los y las que son, nunca mejor denominados, «ovejas negras», que al ser diferentes, son discriminadas, como el patito feo. Porque se anima a romper los límites, a costa de su integridad, porque la oveja negra, hasta que toma conciencia, es inconciente también.
¿COMO ZAFARSE DE LA LEY BIOLOGICA DE LA PERTENENCIA?
Muy sencillo. Para hacer esto, simplemente debes identificar cuando estás siendo operado por ella y tomar conciencia de que por pensar diferentes, por actuar diferente al resto, o lo que sea que hagas diferente, no vas a morir, debes repetirselo a tu inconciente y actuar en coherencia. Poco a poco el inconciente se va a ir acostumbrando.
¿QUE ES EL MATERIALISMO?
El materialismo, es una concepción que indica y postula que el universo es solo material, por lo tanto, la lucha por el poder y la supervivencia son las premisas, en un mundo lleno de amenazas permanentes. El materialismo conduce a ideas erróneas del tipo «no alcanza para todos», «si algunos tienen mucho otros tienen que tener poco», «el sacrificio es lo único que importa», porque para mover la materia y cambiarla (sin conocer el mundo de los datos) se requiere mucha energía. Poco a poco, estas ideas materialistas van perdiendo fuerza, debido a los avances de la física en algunos campos, la informática y las nuevas teorías del universo holográfico.
LA INTELECTUALIDAD Y LA RELIGION.
Muchos y muchas intelectuales han puesto especial énfasis en luchar contra la iglesia católica, igualando a la iglesia católica con la espiritualidad. Esta lucha (siempre que hay lucha y juicio hay síntoma) se traduce en que la religion es mala, la espiritualidad es mala, no tiene onda, no es bueno hablar de ello, «TODO LO QUE SEA RELIGION ES PARA DOMINAR A LA HUMANIDAD, LA UNICA SALVACION ES LA RAZON». La polarización es tal, que todo lo que sea espiritual o metafísico, quedó ligado a esta premisa, es así que ahora los intelectuales no expresan sus ideas profundas espirituales, porque tienen miedo de quedar fuera del grupo. Este concepto de la intelectualidad también caló profundamente en los ambientes artísticos, que es donde más espiritualidad «debería» haber. El arte es de por sí una experiencia trascendental, igual que la ciencia. Pero atada a la premisa biológica de supervivencia de mantener el clan unido, esto se vuelve aburrido, soso, y concluye en defender a la ciencia materialista, que postula que el universo solo es físico. El arte contemporáneo, por eso, también es materialista.