Hay una pregunta que, cuando aparece en serio, ya no se responde con frases lindas: ¿podés abrir lo reprimido sin pagar un precio demasiado alto?
Porque “abrir el inconsciente” no es mirar un archivo oculto. Es tocar un sistema de comandos que sostiene tu realidad cotidiana.
Y si lo que sostiene tu realidad es un programa, entonces no todo puede hacerse consciente a la fuerza.
Este es un articulo, por supuesto que mejorado con IA, de un manuscrito original que dejaré a continuación. Estas son las reflexiones que hago, que luego la IA me ayuda a redactar. Si bien me ayuda, considero que a veces no logra interpretarme como a mi me gustaría, por eso dejo el manuscrito original y luego, el texto mejorado por IA.
El inconciente es un vasto programa capaz de sostener toda la existencia, lo que llamamos realidad. Contiene toda una serie de patrones y comandos que ejecutan la realidad a cada momento. Entre estos lapsos se generan muchos tipo de restricciones, estas restricciones, que otros autores han llamado represion o represiones, son en realidad aspectos que de ponerse en juego, generarian roturas o fallos en el programa, porque cientos de factores que operan a la vez no son capaces de ser registrados de manera conciente. De esta manera es bien sabido que la curacion de una depresion, implica la reparacion del tejido arterial coronario (Hamer), o por ejemplo, en otros ambitos, subir de status implica reparaciones que pueden derivar en situaciones que el individuo, por su ignorancia en estos puntos, no va a poder manejar de ninguna manera, y por consecuencia podria poner en peligro a si mismo, al clan, y a las futuras generaicones.
El punto es que no decidimos absolutamente de manera conciente, incluso cuando creemos decidir, lo que estamos haciendo es dandole poder al operador que nos opera a traves de la mente, el inconciente, cada pensamiento es el resultado de una cadena de datos que procede de un lugar lejano, cada gusto, ideologia, gesto que creemos tener es en realidad una orden de un plano anterior, que conoce cada aspecto de ti, porque en realidad es lo que te forma a ti, y a mi, y a cada parte del total del universo.
Otro aspecto de lo que algunos autores llamaron represion, es cuando el individuo cree que algo «ya lo tiene sanado» o «que no tiene importancia», o «esto tiene que ser asi». Este tipo de frases esconden detras un inmenso dolor, y ese inmenso dolor es el guardian de la existencia, la represion no sale a la luz no porque es dificil de manejar, o porque es informacion complicada para el lado conciente, no lo hace, porque si saliera correria el riesgo de causar pequeños daños en la realidad, proporcionalmente inversos y superiores al mal menor de que un individuo viva con un recuerdo doloroso reprimido.
Otras veces ese recuerdo doloroso puede guardarse incluso como placentero o incluso el que lo «padece» podria llegar a jactarse de ello e incluso vanagloriarse de ello «en aquel entonces las cosas eran asi», «Yo me crie entre peleas de hombres y por eso soy asi», o incluso, una persona puede creerse importante por ser el causante de una infidelidad. Esa infidelidad esta penetrando profundamente en su psique, esta haciendo una presion en la que el mecanismo inconciente generará la siguiente orden: «no tengas pareja porque las parejas son infieles.»
El inconsciente como programa operativo de la existencia
Imaginá al inconsciente no como un “depósito de recuerdos”, sino como un sistema operativo:
un vasto programa capaz de sostener la experiencia completa de lo que llamamos realidad.
Ese programa contiene:
-
Patrones (formas recurrentes de reaccionar, elegir, vincularse)
-
Comandos (órdenes internas: “no confíes”, “no te expongas”, “no ames”, “no destaques”)
-
Restricciones (bloqueos protectores, límites, negaciones, “olvidos” selectivos)
La conciencia, en este modelo, no gobierna: administra una mínima parte de lo que pasa.
El resto ocurre a velocidad de sistema.
Por eso sentimos que elegimos… y sin embargo repetimos.
La “represión” como sistema de seguridad
Muchos autores llamaron represión a lo que el sistema no deja pasar.
Pero mirado desde la lógica del programa, la represión no es un error: es un firewall.
¿Por qué se activa?
Porque hay demasiados factores ejecutándose al mismo tiempo y la conciencia no puede registrarlos sin desorganizarse.
Entonces el programa decide algo muy simple:
“Esto no se muestra. Si se muestra, falla.”
No porque sea “complicado”.
Sino porque podría romper coherencias internas que sostienen tu identidad, tu pertenencia, tu vínculo con el clan y tus estrategias de supervivencia.
Curación, reparaciones y costos ocultos
En tu enfoque, incluso el proceso de curación puede implicar movimientos de reparación que no siempre son “cómodos” para la conciencia.
Hay autores (como Hamer, dentro de su marco) que plantean que ciertos procesos emocionales y biológicos se enlazan con fases de reparación corporal.
En este artículo lo menciono como lenguaje simbólico/interpretativo, no como indicación médica ni diagnóstico.
La idea central es esta:
-
Subir de estatus
-
salir de una identidad de víctima
-
romper un pacto silencioso con el clan
-
dejar una relación de dependencia
-
tomar poder real
…no son “solo decisiones lindas”.
Son movimientos que pueden activar reparaciones y reacomodamientos profundos.
Y si el individuo desconoce la lógica de esos reacomodamientos, puede entrar en pánico, sabotear, enfermarse o retroceder.
Por eso el sistema muchas veces prefiere el dolor conocido antes que el cambio real.
No decidís: autorizás al operador
Este es un punto fuerte, y conviene decirlo sin maquillaje:
No decidimos de manera consciente.
Incluso cuando creemos decidir, muchas veces lo único que hacemos es darle poder al operador: el inconsciente.
Cada pensamiento aparece como “mío”, pero llega como resultado de una cadena de datos que viene de un plano anterior:
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gustos
-
ideologías
-
gestos
-
reacciones
-
atracciones y rechazos
Creemos que somos autores…
pero muchas veces somos ejecutores de comandos invisibles.
Las frases que delatan una cueva
Hay un tipo de “represión elegante” que es más peligrosa que la represión obvia:
cuando el sujeto dice:
-
“Ya lo tengo sanado”
-
“No tiene importancia”
-
“Esto tiene que ser así”
-
“Yo soy así”
-
“En mi familia siempre fue así”
Estas frases no son cierre. Son sellos de seguridad.
Detrás suele haber un dolor inmenso.
Y ese dolor funciona como guardián de la existencia: mantiene intacto el programa.
No sale a la luz no porque sea difícil, sino porque si saliera de golpe podría causar daños sistémicos:
pequeñas rupturas en la realidad personal, en los vínculos, en el orden interno.
Y el inconsciente suele elegir el “mal menor”:
“Que viva con el dolor… antes que se desarme todo.”
Cuando lo reprimido se disfraza de orgullo
Otra jugada maestra del programa es convertir el dolor en identidad “valiosa”.
Entonces alguien puede decir, con orgullo:
-
“En aquel entonces las cosas eran así.”
-
“Yo me crié entre peleas de hombres y por eso soy así.”
-
“Yo soy fuerte porque la vida me hizo duro.”
O incluso vanagloriarse de haber sido parte de una infidelidad, como si eso diera estatus.
Pero la huella sigue operando, presionando.
Y de esa presión, el sistema genera órdenes.
Cómo se fabrica una orden: el ejemplo de la infidelidad
Una infidelidad puede no quedar como un recuerdo triste.
Puede quedar como una programación.
La marca penetra en la psique, hace presión y el mecanismo inconsciente “concluye”:
“No tengas pareja, porque las parejas son infieles.”
Ese mandato no se vive como mandato.
Se vive como “mi personalidad”, “mi preferencia”, “mi criterio”.
Pero en realidad es el programa protegiéndose.
Evita el riesgo futuro cerrando el canal entero.
Entonces… ¿podés abrir las cuevas?
Sí.
Pero no como quien abre una caja.
Se abren como se abre una bóveda: con código, con respeto por el sistema, con gradualidad.
No se trata de “recordar”, sino de no colapsar el equilibrio que ese olvido sostiene.
En Nuestra Escuela trabajamos estos temas con método y de manera cuidada, si quieres empezar completa el formulario en el inicio de la página de la Escuela.
Hagas lo que hagas, te propongo seguir estudiando, te dejo un articulo importante para que leas, es un regalo para ti de nosotros por haber llegado hasta el final: