Un abordaje responsable desde la Decodificación Bio Holonómica
En el trabajo profundo con el inconsciente y el clan familiar, los no nacidos ocupan un lugar central.
No se trata de un tema simbólico ni espiritual en abstracto, sino de una realidad psíquica activa que, cuando no es reconocida, suele generar desorden, repetición y síntomas en el sistema familiar.
Desde la Decodificación Bio Holonómica (DBH), el ritual de entierro de un no nacido no es una técnica aislada ni una solución rápida, sino un acto de orden dentro del clan, que debe realizarse con criterio, responsabilidad y encuadre.
Este artículo tiene como objetivo explicar el procedimiento, pero sobre todo marcar los límites claros dentro de los cuales este ritual puede realizarse.
Qué se considera un “no nacido”
Un no nacido puede ser:
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Un hijo no nacido
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Un hermano
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Un tío
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Cualquier miembro del clan directo
⚠️ Este ritual siempre se realiza para el propio clan.
⚠️ Nunca se deben enterrar hijos o no nacidos de otras personas por fuera del clan.
Este punto no es negociable y forma parte de la ética básica del trabajo.
El ritual no es una práctica médica ni psicológica
La Decodificación Bio Holonómica no es una práctica médica ni psicológica, no reemplaza tratamientos, ni promete resultados milagrosos.
El ritual de entierro:
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No es una técnica terapéutica convencional.
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No es un acto simbólico vacío.
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No es un “cierre emocional rápido”.
Es un acto de responsabilidad dentro de un proceso más amplio.
El procedimiento del ritual de entierro
1. La elección de la piedra
Se elige una piedra, que representará al no nacido.
A esa piedra se le asigna:
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Un nombre
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Y, si surge, un sexo
Este proceso es intuitivo.
En la mayoría de los casos no se conocen estos datos por razones obvias: el no nacido no llegó a tener nombre, no se supo el sexo o no hubo registro alguno.
👉 En este punto es fundamental usar la imaginación sin desconfianza. Lee este articulo para entender más.
Todo dato que surja es el correcto.
Dudar de la intuición es desordenar el acto.
2. El vínculo con la piedra (máximo 7 días)
Durante un máximo de 7 días, la piedra se mantiene cerca.
En ese tiempo:
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Se le habla como si fuera el no nacido.
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Se genera vínculo.
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Se reconoce su lugar.
3. El entierro
Pasado ese período, la piedra se entierra en un lugar que cumpla estas condiciones:
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En la tierra (nunca en maceta).
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En un lugar donde haya perdurabilidad.
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Donde no se construirá encima.
❌ No se coloca ninguna planta ni flor arriba.
Cuando una planta se pudre, el inconsciente puede asociarlo a “se pudrió mi no nacido”, generando un efecto contrario al buscado.
El entierro no es un acto estético, es un acto de orden.
Caso particular: cuando el no nacido es un hijo
Cuando el no nacido es un hijo, se agrega un paso fundamental.
Se escribe una carta dirigida al otro progenitor (madre o padre del hijo).
Esta carta:
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Se entierra junto con la piedra.
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No debe ser amorosa ni comprensiva.
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Debe ser egoísta, directa y cargada de reclamo real.
Ejemplos de frases posibles:
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“No me ayudaste.”
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“Me dejaste solo/a.”
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“No fuiste responsable.”
Este punto suele incomodar, pero es clave:
👉 lo no dicho y lo reprimido no ordena el sistema, lo mantiene abierto.
Después del ritual
Una vez realizado el entierro:
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El no nacido puede ser visitado periódicamente.
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No para revivir el dolor, sino para reconocer su lugar dentro del clan.
El ritual no “borra” nada.
Ordena.
Advertencia final
Este ritual:
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No debe realizarse a la ligera.
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No debe hacerse fuera de un marco de responsabilidad.
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No reemplaza un proceso profundo cuando este es necesario.
En la era profesional de la Escuela de Decodificación Integradora, no trabajamos con técnicas sueltas, sino con procesos reales, sostenidos y éticos. Mira este video para entender más sobre DBH, quedate en nuestro blog, hay mucho más para leer y videos para ver en nuestro canal.
Si este tema te resuena, probablemente no estés buscando una solución rápida, sino orden verdadero.